Ahí estás a caballo, presidiendo la plaza, oteando el horizonte, vigilante de cuanto acontece en tu tierra, en tu patria chica, porque tu tierra es mucho más amplia y algo más lejana… Hay que atravesar un ancho océano. Una tierra en la que no sólo buscaste gloria y oro, sino donde dejaste cultura, una civilización diferente, una forma de hacer hacia el futuro.
Ahí estás tú, siempre presente en la historia y en el devenir de Trujillo. Franciso Pizarro.