Érase una vez una despedida, érase otra vez una despedida más y así sucesivamente, y aunque podáis pensar que las despedidas son tristes, no hay nada que pueda hacerme más feliz que decirte adiós en estas fechas, porque sé que detrás de ese adiós, hay millones de “holas” que traen felicidad a muchísimas personas que te esperan. El particular relato navideño en la voz de Fernando Valmaseda