Entre las vegas del Tajo y el Guadiana redoblan los tambores que anuncian la conquista. La algarabía que produce la victoria alienta a las cigüeñas que revolotean en la Plaza Mayor, bajo el agudo oído de un aventurero al que los siglos han clavado en un pedestal de granito.
Entre tambores y aleteos, el rumor sordo de un río, descubierto también por hijo extremeño. Es Trujillo, villa cargada de historia, cuna ilustre en plena ruta de conquistadores.