En la Misa de Nochebuena, Monseñor Carlos Castillo recordó que la llegada de Jesús al mundo en un pesebre nos revela que Dios nace entre los escondidos del mundo para introducirse en nuestra vida sin asustar, con amor gratuito y humildad: «El Dios revelado por la fe cristiana, es el Dios que toma al ser humano desde su debilidad, no desde su fortaleza. Él sabe nuestras debilidades y dramas, nuestras interrogantes y problemas no solucionados, y por eso, quiere introducirse en nuestra vida sin asustar. Que este signo extraordinario, el pesebre, nos permita a todos volver humildemente a nuestras bases elementales de vida, y podamos así compartir la vida y levantar a nuestro país del estado de postración y de dificultad en que nos encontramos», reflexionó el prelado.