Tras el clásico Madrid 0-1 Barça en Las Vegas, Xavi dejó claro públicamente una de las filosofías de este nuevo proyecto como es que: "aquí no valen nombres, vale el rendimiento".
El Barça con los fichajes de Christensen, Kessié, Raphinha y Lewandowski, ha mejorado considerablemente el potencial de la plantilla, y qué decir si llega Koundé, consiguiendo 22 jugadores de gran nivel donde nadie tendría el puesto asegurado.
Una idea ilusionante - porque si funciona bien sería tremendo -, pero al mismo tiempo preocupante, porque los "egos" de los jugadores, pueden provocar problemas internos que deriven en la destrucción del proyecto. Xavi tendrá que gestionar muy bien las relaciones con los jugadores y ser muy justo en sus decisiones, así como obvio, los jugadores deberán colaborar con la causa y ser humildes, respetando a sus compañeros y al entrenador, si conseguimos esto, habremos conseguido muchísimo.