Ernest Folch (Sport), sin ser Laporta siquiera el presidente, ya empieza a hacer artículos contra Laporta y además en modo caverna.
Como si fuera un Juanma Castaño, criticó de forma velada al "nuevo Laporta por no ser laportista", es decir, por "no ser emocional".
Lo que por un lado parece un aplauso para Laporta, es claramente un artículo para criticar de manera velada su conducta más moderada porque claro, saben que es favorito, y que si no dice cosas raras, lo normal es que gane, y eso no les gusta a los que hicieron cero críticas contra Bartomeu y Rosell, a pesar de haber destrozado al Barça.