Con un gol de Kingsley Coman, el Bayern ha decidido la final y conquistado su sexta Champions mereciéndola más que nadie al ganar los 11 partidos que jugó en la competición con 43 goles a favor y solamente 8 en contra.
El equipo de Flick, a pesar de que no lo tuvo nada fácil por el buen trabajo colectivo de los de Tuchel, supo esperar su momento, sostenido por el derroche y seguridad de Kimmich, Goretzka y Müller, dos o tres intervenciones meritorias de Neuer y el fútbol en salida sobre todo de Thiago. Con una posesión superior al 60% y una salida de juego muy limpia, dominando en varios tramos con mucha claridad, el Bayern se mostró más "cruyffista" que el propio Barça y Flick se llevó un triplete merecidísimo.
El Bayern, todo un ejemplo a seguir en el fútbol. Gastando ampliamente menos que sus rivales, suma más títulos que todos y sólo el Barça le hace competencia en lo que va de Siglo XXI, sin embargo en estos momentos compararnos con ellos, es una mala broma, son netamente superiores y sólo el Liverpool de Klopp se les puede comparar, una pena que no fueran ellos el rival hoy.