En su primera temporada y a pesar de contar con toda la continuidad posible, Griezmann tiene un promedio goleador bastante discreto y lo que es peor, una participación y relevancia en el juego cada día más baja, hasta el punto de que Braithwaite en los pocos minutos que ha podido jugar, ha ofrecido más y mejores sensaciones que Griezmann. El estilo del Barça, el esquema y su posicionamiento, problemas con algunos compañeros, un equipo que no funciona bien colectivamente... todo ello en suma pueden estar afectando al rendimiento de Griezmann que es un crack, pero que cumple en pocos días 29 años, y empezamos a correr el riesgo de un "nuevo Coutinho", jugador de rápida devaluación al que estropeamos la carrera. Si las cosas no mejoran en este tramo final, pensar en una salida beneficiosa para ambas partes, sería lo mejor.