En la noche del 16 al 17 de julio de 1918 una familia fue asesinada en Rusia. Lo peculiar es que esta no era una familia cualquiera, era la familia de Nicholas II, el último Tsar de Russia. Él, su esposa, sus 5 hijos, algunos sirvientes y el perro fueron ejecutados aquel día, pero su historia, especialmente la de una de sus hijas se ha mantenido viva gracias a un gran misterio. Esta es la historia de Anastasia Nokolaevna Romanova...