Una noche regresando del trabajo junto a mi madre, nos tocaba cruzar la avenida. Al cruzarla nos faltaría poco caminar para ingresar al edificio.
Esa noche no tenía nada particular, había gente en la calle, e incluso todavía se encontraba el puesto de hortalizas abierto, en el cual estaban recogiendo poco a poco, detrás de nosotros.
Al intentar cruzar yo me encontraba