La sangre está formada por un líquido (plasma) compuesto por agua y algunas sustancias, como proteínas, y por células (eritrocitos y leucocitos) y fragmentos celulares (plaquetas).
Los glóbulos rojos, también llamados glóbulos rojos o eritrocitos, son células principalmente responsables de transportar oxígeno. Tienen forma de disco bicóncavo, están anucleados y son ricos en hemoglobina, una sustancia relacionada con el transporte de oxígeno. La hemoglobina es una proteína formada por cuatro subunidades, dos de cadena alfa y dos de cadenas no alfa. La hemoglobina A, la que se encuentra con mayor frecuencia en los seres humanos, está compuesta por dos cadenas alfa y dos cadenas beta.