Dios dice: «Bienaventurados los que lloran». Pero hay un tipo de llanto que conduce a la muerte y otro que conduce al consuelo. El pastor Colin nos ayuda a descubrir la diferencia.
Pasaje: Mateo 5:4
—
Síguenos en Facebook, Instagram, X, YouTube y WhatsApp
Da de vuelta: Comparte tu testimonio | Sé nuestro aliado