El ser humano en su propia manera de pensar, en sus propios argumentos, se cree más sabio que Dios. Piensa que es capaz de encontrar la felicidad viviendo en sus propias filosofías de vida.
Drogas, alcoholismo, sexo libre, etc, son callejones sin salida, trampas que destruyen y matan a la sociedad, tal como lo estamos viendo hoy.