El lenguaje no es nunca baladí. Por eso hay que llamar a las cosas por su nombre: los únicos fascistas y racistas asesinos que hemos padecido en España en democracia, han sido los alimentados por la ideología nacionalista en Vascongadas, Galicia y Cataluña. Del otro lado hemos estado y estaremos siempre, los demócratas, sin etiquetas de izquierda o de derecha, todos los que amamos la Libertad y sabemos vivir en Democracia.
Salud y Libertad