Mateo 17:27 (NVI): "Pero para no ofender a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo y saca el primer pez que pique; ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y dásela a ellos por mi impuesto y por el tuyo."
Este milagro es una demostración del poder de Jesús sobre la naturaleza y su capacidad para proveer lo necesario. La moneda encontrada era un stater, que equivalía a cuatro dracmas, suficiente para cubrir el impuesto de dos dracmas (medio siclo) que se debía pagar por Jesús y por Pedro.