Hace exactamente 5 años le pregunté a Enrique Peña Nieto sobre la libertad de expresión en redes sociales bajo su administración. En esos días Carmen Aristegui era una mordaz crítica del gobierno y sus reportajes como “La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto” o “Enrique Peña Nieto, de plagiador a presidente” (una investigación especial sobre la tesis universitaria de Enrique Peña Nieto) inundaban con millones de clicks los principales portales digitales de México. El entonces presidente me contestó que su gobierno era democrático y abierto y que para acreditarlo bastaba ver lo que corría en las redes, y tenía razón. Hashtags como #RenunciaEPN, #ReChingasATuMadreEPN, #EPNdejo eran tendencia nacional y la familia presidencial (incluyendo a sus hijas menores de edad) era vituperada todos los días.