Santiago Peña y Arnoldo Wiens, el primero ganador y el otro perdedor de las internas coloradas, se dieron el conocido "abrazo republicano". Esta escena no representa una conciliación tras discrepancias políticas entre estos dos referentes del Partido Colorado. No. Solamente significa dejar atrás las acusaciones de delitos, crímenes y hechos de corrupción que Honor Colorado y Fuerza Republicana se lanzaban mutuamente, para seguir manteniendo el poder. Las heridas seguirán abiertas.