Los candidatos tienen trayectoria destacada en sus áreas (Santander y Rolón como jueces independientes, y Pérez en su gestión como ministra de Justicia de perfil combativo contra el crimen organizado y sus padrinos políticos).
Otra virtud señalada en los corrillos de la oposición en el Senado es que, a pesar de la “tradición colorada” de los ternados, no responden orgánicamente al partido, lo cual genera cierta confianza. Además, la selección no tuvo cuestionamientos importantes dando legitimidad al proceso.