Con esta frase, el ministro y presidente de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Fretes, respondió en tono de reprimenda a sus colegas que le plantearon en coro que debe dar un paso al costado, luego del escándalo de una supuesta coima para evitar la extradición de Mohamad Hijazi a EEUU y que tiene como protagonista principal a su hijo abogado, Amílcar.