Flor es magnética desde que te saluda. Una mezcla perfecta de capacidad y carisma. Sabe lo que quiere, lo que busca, lo que necesita. Conoce su lucha, defiende sus ideas estudiadas y vividas en cuerpo y alma. Su batalla es la de muchas. La tuya, la mía, la de esa chica que no está, la que quería ser mamá y no pudo, la que cría sola, la que nunca encontró su pareja, la cuestionada, la sumisa, la que vive pendiente de la mirada del otro, la rebelde, y tantas otras más que se escuchan en sus palabras.
Tomarnos el tiempo de escucharla es hacernos un favor, es aprender, crecer, desafiarnos.