¿Qué motivo tendría Dios para dejar la gloria eterna para venir a sacrificarse por sus criaturas desobedientes, perdidas y condenadas? La Sagrada Escritura dice que el único motivo que Dios tuvo para esta acción fue su amor por nosotros. Jesús, Dios hecho hombre, colgado de la cruz muriendo para que nosotros evitemos la muerte eterna, es la evidencia cardinal del amor de Dios.