Todo en Remedios despierta curiosidad. Es una mujer fuerte,
luchadora y auténtica. Tras haber ganado un certamen nacional con 22 años,
auparse a los mejores escenarios, grandes portadas, desfilar en las mejores
pasarelas, hoy siente que es la misma niña malagueña que una vez fue.
Ganar el certamen de Miss España lo utilizó para invertir,
fue el primer trampolín para cambiar de vida. Ella llevaba el teatro en la
sangre, le venía del padre a quien tanto adora, al que hoy le dedica paseos, “el
mejor tiempo invertido, los momentos más gratificantes y las risas más sinceras
y cálidas”. Al teatro se subió junto a los más grandes y era maravilloso porque
“el teatro todo se lo come, porque todo se queda en el escenario, es terapéutico”.
Con cuarenta y siete años se matriculó en la universidad y ahora
da clases en dos universidades y en una escuela de negocios. Trabajando, eso
sí, veinticuatro horas sobre veinticuatro. “El sentido del deber y los valores
me vienen de mi madre”. Con una humildad pasmosa. Sin despeinarse, en sentido
metafórico y literal. Y con esa cara lavada que la hace más bella si cabe; en
su caso hace cierto eso de que “la cara es el reflejo del alma”.
Una producción de Joy Land y 50&50GL.
La revolución del podcast.