Juan escribe esta carta para llevar seguridad y confianza en la Salvación y Vida Eterna a los creyentes, dada por medio de Jesucristo en la Cruz del calvario. El compañerismo entre Dios y los creyentes se manifiesta en conductas transparentes y se rigen por el Amor, porque Dios es Amor. Define que el conocer a Dios está relacionado con la obediencia de los creyentes a los mandamientos establecidos en su Palabra. Vivir en la Luz es el desafío de cada creyente.