Zipi y Zape es una de las historietas más recordadas y queridas por los lectores de tebeos de varias generaciones, siendo uno de los pocos que han llegado casi a rivalizar con Mortadelo. Aparecieron una década antes que los personajes de Ibáñez, y su autor, Escobar, es considerado por la mayoría de expertos en el tema como uno de los mejores dibujantes, para algunos incluso el mejor. Ya había conocido el éxito poco antes de Zipi y Zape con Carpanta, otro inmortal personaje. Además, Escobar fue todo un pionero en el campo de la animación, con la creación de su proyector de cine patentado, el cine Skob, allá por 1942.