A través de las escrituras Dios se manifiesta como un Dios personal, a través de su Hijo Jesús nos brinda una amistad verdadera, sincera, perfecta, Jesús es nuestro amigo, nuestro compañero, aquel que dio su vida por nosotros aun sabiendo que le íbamos a fallar, pero su amor va más allá de nuestras fallas, su amor es perfecto.