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Aforismo número uno de la temporada tres.
Bienvenidos a la temporada tres de Podcastrinando, el aforismo del podcastrinante que no quiere procrastinar. Volvemos al aforismo y la explicación mediante un ejemplo que se asimile al tema que plantea.
Deseo que este sea un año de prosperidad, y mucha unión dentro de la fraternidad que hemos estado disfrutando.
Feligreses a punta de empanadas, construyen iglesias. Los curas, alquilando a los feligreses los salones parroquiales, construyen y alimentan arcas.
El siguiente es un relato tomado de la realidad.
Mario maculado
Tengo en mi pensamiento las locuras que hicimos, todo lo que edificamos, todo lo que fue nuestro secreto, lo tengo aquí grabado en mi pensamiento. No lo puedo sacar de ahí. Sería vapulear todo lo que he construido como imagen de mí mismo. Dilapidar tantos años de encerramiento, de oración, de conocer personas de todo el mundo, de saber que existe un Dios al cual me le he presentado como su humilde servidor. De no querer desobedecer a mi madre, que se sueña con verme de negro, con alba, cíngulo, estola y casulla, levantando los brazos al creador en señal de agradecimiento por haber llegado tan alto, en la sacristía.
Aforismo número 20 de la segunda temporada: INTROSPECCIÓN
El sol, 400 veces más grande que la luna y sin embargo ¿Cuántas veces no ha sido eclipsado por ella?
Termina aquí, la segunda temporada, y con ella, la serie INTROSPECCIÓN. Gracias a todos los que me siguen desde las páginas de Youtube, Blogger, Anchor, Facebook y Twiter. Son ustedes los que motivan mi continuidad en el proceso. Gracias por los mensajes de apoyo, comentarios sobre los temas propuestos y, sobre todo, de felicitación. Cada día trato de mejorar mis podcast, porque siento que el respeto en la puntualidad de las entregas y la calidad de la presentación, debe ser contínuo. De nuevo, mil gracias por estar ahí, una feliz navidad y prosperidades en el año 2021.
Espere la tercera temporada.
Saliendo de lo profundo
Aforismo 19 de la segunda temporada: INTROSPECCIÓN.
El príncipe del tiempo le preguntó a su dios (que no era cronos. No era el espacio aún).¿Qué es un año?/Es un microsegundo en el espacio.
Bosón de Higgs
El tiempo lo cura todo, incluso el dolor del alma
Su vida de bogotano enrolado en tierras paisas le fue dando visos de ajeno en tierra propia, pues gracias a que sus padres habían sido oriundos del Departamento de Caldas, no le era tan extraño lo de la arepa y algunos términos y costumbres de la region.
Hechos dolorosos
De todas las cosas que le han sucedido en la vida, es indispensable narrar sobre los hechos dolorosos que acontecieron a Carlos, ya que no fueron pocas las veces que tuvo que llorar, como en otras en las que quedó privado, tirado en el suelo mientras otros, los que estaban de pie, se reían de él, contemplando la frustración de no haber logrado su objetivo.
Aforismo número quince de la segunda temporada:
Escribir, es dejar salir al aire, la cantidad de imágenes y sensaciones que anegan en nuestro ser.
PUTA
¿Por qué yo veo que cuando su esposo trabaja de noche, a usted la llama una amiga, se va y vuelve hasta el amanecer? - Le preguntó un día a Marleny Daza.
La hermana mayor, Melina, con su novio sempiterno, que la invitó a jugar el cinco y seis en el hipódromo de Techo, un juego que consiste en apostar por un caballo, y si gana o llegan en el orden que uno, como jugador propone, se lleva un billetal en el bolsillo; pero para que eso suceda, tiene uno que estar muy acompañado de la buena suerte.
La timidez de Carlos no le permitía entablar conversaciones largas y tendidas. Cuando consiguió su primer trabajo, no muy lejos de allí, justo a unas ocho cuadras. Él lo recuerda claramente porque cuando el gerente le preguntó, para saber si le pagaba subsidio de transporte o no, ya que si vivía a más de quince cuadras tenía derecho; pero él se limitó a contestarle ingenuamente:
No, si mi casa se puede ver desde aquí- entonces el administrador, consciente de que debía estar seguro de que no era obligatoria la paga del subsidio de transporte que exigía el gobierno a todo empleado que viviera a más de quince cuadras de su sitio de trabajo, le pidió que le mostrara desde la ventana. No se veía porque la escondían otras casas, pero él le explicó claramente que quedaba detrás de una de esas que sí se veían:
- Muéstremela – Dijo Él -.
La timidez de Carlos no le permitía entablar conversaciones largas y tendidas. Cuando consiguió su primer trabajo, no muy lejos de allí, justo a unas ocho cuadras. Él lo recuerda claramente porque cuando el gerente le preguntó, para saber si le pagaba subsidio de transporte o no, ya que si vivía a más de quince cuadras tenía derecho; pero él se limitó a contestarle ingenuamente...
(...) Había días en que se hacía unos retoques impresionantes en el cabello que hacían pensar en una hermosa joven con delicados ornamentos que la hacían más bella y atractiva, sobre todo cuando se tiraba esa abundante cabellera hacia arriba con un cholo, de forma tal que parecía una verdadera fuente de cabello, que brotaba de su deslumbrante cabeza bien puesta sobre su cuello, y éste de sus hombros, y de ahí para abajo todo, todo, daba la sensación de unidad y uniformidad. En suma, era como ver a Sofía Loren con la larga cabellera de Pocahontas.
Una verdadera reina del maquillaje como muchas que encontramos en la naturaleza: para matar.
Aforismo número 10, de la segunda temporada, a propósito de Halloween.
El sol, en medio de su sabiduría, saluda con su luz de amanecer, primero las altas montañas, luego la ciudad. Y en la tarde, es la última que toca antes de irse para el otro lado del mundo.
Ninfa
Me gustan las mañanas poco soleadas en las que, además de nubes grises, éstas no amenazan lluvia. Me gustan porque son frescas y puedo sentarme en un banco del parque y ojear uno que otro libro de mi tablet.
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