Analizamos la actualidad en Francia, una de las economías más relevantes de la Eurozona que se encuentra en un momento de tensión institucional, fiscal y financiera. A las dificultades estructurales de su modelo de gasto público se suma una fragmentación política y social que complica la toma de decisiones. Todo el que intenta reducir el gasto público sale escaldado, lo que ha generado un repunte en los diferenciales de crédito.