Lo verdaderamente deprimente es que por mucho que nos empeñemos, la casa la vamos a seguir teniendo sucia. En la atmósfera de nuestro hogar flota un depósito de más de 10 millones de diminutos objetos extraños por metro cúbico: trocitos de amianto, de neumático derretido, escamas de la piel, sal marina, arena de los desiertos de la tierra y muchas más cosas que conocemos por el nombre genérico de polvo. Todas esas partículas tardan desde horas hasta semanas en depositarse sobre muebles, estanterías, libros, televisiones y suelos, en una constante y prácticamente imperceptible lluvia. Un artículo de Miguel Angel Sabadell. Suscríbete a Muy Interesante https://suscripciones.zinetmedia.es/mz/ Locución, producción y diseño sonoro: Iván Patxi Gómez Gallego Contacto de publicidad en podcast: [email protected]