Las bebidas artesanales del Pacifico Colombiano activan la economía de los gestores culturales de la region del pacifico constituyéndose en una forma de emprender ayudar en la economía familiar, complacer el deleite de nativos, visitantes que participan en el marco de la expectativa del Festival Petronio Álvarez, reuniones familiares y sociales en tiempos de cuarentena.