El ayuno le lleva a una relación más profunda, más íntima y más ponderosa con el Señor. ¡Va usted de camino!
Cuando Dios ha puesto un sueño en su interior que solamente él puede hacer posible, necesita usted ayunar y orar. Sea bueno o malo, lo que haya en usted saldrá solamente cuando ayune y ore
En su primer día de ayuno, recuerde:
Ore y permanezca en la palabra de Dios
Beba mucha agua
Espere dolor de Cabeza, calambres de hambre y deseo de alimentos, de azúcar y de cafeína
Ponga música de alabanza y adoración todo lo posible
Pensamiento para su diario:
¿Cuáles son sus propias razones personales para el ayuno?
¿Desea sensibilidad a las cosas de Dios?
Enfoque de Oración del día 1: Salvación de almas