Vergonzoso. Una vez más, la afición del Real Madrid queda retratada por su doble rasero. Por un lado, defienden a Chulicius Junior por recibir atques racistas y se suman a la campaña contra el racismo, por el otro, un grupo de subnormales insulta, una vez más, a un jugador de raza negra de otro club. Bochornoso.