Un día como hoy, 4 de febrero de 2004, en una habitación universitaria de Harvard, nació algo que aún no tenía forma, pero ya prometía cambiarlo todo.
Mark Zuckerberg, estudiante de segundo año, programaba en silencio frente a su computador. Afuera, el campus seguía su ritmo invernal, pero adentro, algo empezaba a moverse. Junto a sus compañeros Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y Chris Hughes, acababan de lanzar un sitio web que permitiría a los estudiantes conectarse entre sí, compartir intereses, fotografías, mensajes.