En esos momentos de la vida en lo que todo parece derrumbarse y cuando lo que creíamos que funcionaba ya no funciona.
Puede ser el diagnóstico de una enfermedad, una relación que se rompe, un cambio laboral, una pérdida.
En ese momento nos toca soltar todo, sentir mucho y abrazar el No Saber.
Ahí es cuando podemos ver una nueva luz, abrir el camino de los milagros.