La escritura de esta novela de unas 315 páginas le tomó a la autora 10 años. No obstante que es una novela y evidentemente está construida a través de la ficción, es una ficción tejida de manera áurea, exquisita, en la que no sobra ni falta una sola palabra. Y aunado a esta limpidez está el hecho de que despierta sentimientos, de que nos identificamos con el emperador, sentimos empatía: angustia por su cuerpo enfermo, pero también calma por la manera sabia en la que expresa sus sentimientos. La mirada profundísima del emperador conduce sus observaciones teñidas de sabiduría, del desapego que siente ante todo y que es precisamente lo que lo ayuda a ver las situaciones con objetividad.
Cápsula producida por Radio Universidad. Radio UAA. 94.5 FM