La biografía de Alejandro Malaspina, parece extraída de una novela de Stendhal o de un relato de Italo Calvino. Nacido en la Liguria, como Colón, y enrolado en la Armada española, fue el primer italiano que dirigió una circunnavegación y el comandante de la expedición científica más destacada de la Ilustración hispanoamericana, la llamada expedición Malaspina (1789-1794). Viaje enciclopédico por la América española y el Pacífico, en su itinerario se aprecian las sombras de Cook o de Francisco Hernández, pero también los ecos de Virgilio, Vico o Filangieri. Marino, proyectista, newtoniano y con ideas filosóficas sobre el imperio y la historia, Alejandro Malaspina sufrió en vida la cárcel y el exilio. Su memoria y la de su expedición fueron silenciadas durante décadas, esa Ilustración sumergida que naufraga y es recuperada periódicamente en nuestro país como si se tratara de un mito cíclico griego, de esos que dan cuenta de la naturaleza y el destino de las cosas.