Ayer hice una prueba simple, un MacBook Pro M3 y un MacBook Neo con A18 Pro, ambos con macOS Tajo E2641, mismo sistema, mismo navegador, 18 pestañas corriendo en Chrome. En el papel, el M3 debió haber ganado fácil, más núcleos, más GPU y más de todo, pero no, el que se quedó pegado fue el M3, y eso cambia la conversación, porque no es falta de potencia, es como el sistema administra lo que tiene. Con 8 GB de RAM en ambos pasa algo bien interesante Uno aguanta más, pero cuando se pasa, colapsa El otro recorta antes, pero se mantiene fluido Y eso viene de algo mucho más profundo El A18 Pro está diseñado para sobrevivir con límites El M3 está diseñado para empujar esos límites Pero cuando el cuello de botella es memoria, no gana el más fuerte Gana el que decide mejor qué sacrificar Capaz, el problema no es tener poco Es no saber qué soltar a tiempo