Derrocar al 'rey Bibi'. Fue el manto bajo el que se agruparon 8 partidos políticos para mandar a la lona a Benjamín Netanyahu, quien sin embargo prometió buscar maneras de "derrocar" al nuevo 'Gobierno del cambio' formado por una coalición inverosímil. Pero más inverosímil es que el nuevo premier tenga sólo 7 de los 120 escaños en la Kneset.