La palabra de Dios es veraz, es confiable, ha sido probada. Todo lo que está escrito tiene un propósito y no está allí por error. Nos edifica, fortalece, nos corrige, nos instruye y nos ayuda a entender las cosas que están pasando.
La palabra de Dios es veraz, es confiable, ha sido probada. Todo lo que está escrito tiene un propósito y no está allí por error. Nos edifica, fortalece, nos corrige, nos instruye y nos ayuda a entender las cosas que están pasando.