Hemos vuelto a llamar a Guillermo Nicieza, nuestro escritor, investigador y divulgador de historia naval, para que nos hablara de la Contraarmada. Guillermo, como siempre, de manera muy amena y didáctica nos ha hablado de aquel gran fiasco inglés. En 1589, apenas un año después de la derrota de la Gran Armada, Inglaterra quiso devolver el golpe. Isabel I y sus consejeros soñaban con incendiar Lisboa, proclamar un rey a su gusto y destruir definitivamente el poder naval español. La expedición, dirigida por Francis Drake y John Norris, partió entre vítores y promesas de gloria. Pero en las costas de Galicia y Portugal se estrelló contra la realidad: el valor español, el rigor de su defensa y los mares del Atlántico. Aquella flota regresó destrozada, víctima del hambre, las enfermedades y la soberbia. España no solo resistió: hizo naufragar la venganza del Imperio Británico. Fue la verdadera derrota que Inglaterra nunca quiso contar.