odos tenemos una historia con Jesús… pero casi siempre olvidamos algo importante: no comenzó con nosotros.
Antes de que creyeras, alguien habló.
Antes de que entendieras, alguien te invitó.
Antes de que llegaras a Cristo, alguien estuvo disponible.
En este mensaje descubrirás cómo Dios cambia eternidades persona a persona, y cómo tal vez tú eres ese “alguien” para otra vida.
Tu historia con Jesús… no comenzó contigo.