Una de las fantasías favoritas de los analistas políticos en este país es tratar de predecir el futuro para después presumir que lo advirtieron con toda precisión, pero en la mayoría de los casos no funciona.
Una de las fantasías favoritas de los analistas políticos en este país es tratar de predecir el futuro para después presumir que lo advirtieron con toda precisión, pero en la mayoría de los casos no funciona.