La "llave del ABISMO" en la Biblia, específicamente en el libro de Apocalipsis, simboliza la autoridad divina delegada para controlar el pozo profundo donde están confinados seres demoníacos y Satanás. Aparece en dos momentos clave: el quinto ángel abre el ABISMO para liberar plagas (Apocalipsis 9:1-2) y otro ángel lo usa para encadenar a Satanás por mil años (Apocalipsis 20:1-3).
Una estrella caída del cielo (ángel) recibe la LLAVE, abre el pozo y de él sale humo y langostas (seres infernales) con poder para torturar a quienes no tienen el SELLO de Dios.
"Vi a un ángel que bajaba del cielo. Llevaba en la mano la LLAVE del abismo y una gruesa cadena. Apresó al dragón, la antigua serpiente —es decir, el Diablo o Satanás—, y lo encadenó por mil años. Lo arrojó después al abismo y allí lo encerró; y selló la entrada, para que en adelante no pueda seducir a las naciones hasta que hayan pasado los mil años".