“Tatuarse es una fiesta. Para nosotros que nos marcamos, tatuarse es la mayor fiesta imaginable, una mezcla de voto solemne y treta infantil”. Estas son las palabras con las que Nadal Suau se refiere a los tatuajes en su obra Curar la piel (Anagrama). Un ensayo que aborda una subcultura que ha devenido en cultura. Unas páginas que buscan respuesta, entre otras muchas cuestiones, al impulso que nos lleva a ilustrar nuestro cuerpo. Un libro rabiosamente interesante que, como de costumbre, nos acerca Jesús Marchamalo.