Este episodio narra mi indiferencia con el “It’s okay not to be okay”, para mi la música influye 100% en nuestro estado de ánimo y escuchar canciones tristes permite al mercado musical trabajar en un negocio redondo dónde no buscan hacernos sentir mejor, sino financiarse de nuestro sentimiento, salir de la tristeza y escoger artistas que realmente inspiran debería ser nuestra meta para superar cualquier acontecimiento, permanecer triste no es un privilegio.