Nos aferramos tanto a nuestro pequeño retrovisor para ver el pasado, en vez de mirar por nuestro gran parabrisa las cosas que Dios a preparado para nosotros hacia adelante.
Nos aferramos tanto a nuestro pequeño retrovisor para ver el pasado, en vez de mirar por nuestro gran parabrisa las cosas que Dios a preparado para nosotros hacia adelante.