El prontuario de Historia de España de Ángel María Terradillos, La Mitología contada a los niños de Fernán Caballero y el Diccionario histórico, genealógico y heráldico de Luis Vilar y Pascual conformaron una trilogía de libros publicados en el siglo XIX que muestra muy claramente cuáles eran los métodos de enseñanza durante aquella época. Libros que, entendidos en su tiempo, contienen parte de la idiosincrasia de una época donde el conservadurismo más duro decidía qué aprendizajes eran los más adecuados en la formación de grandes y pequeños.
Estos libros solían ser de pequeño tamaño, de poca longitud (rara vez más de 70 u 80 páginas) e impresos con tinta negra, sin colores. A veces tenían ilustraciones, también en negro. Se correspondían con las materias que se impartían en las escuelas elementales o de primera enseñanza: lectura, escritura, doctrina cristiana, historia sagrada, moral y urbanidad, lengua española, aritmética y geometría, geografía, historia, etc. También se impartían nociones de agricultura a los niños, y a las niñas de higiene y cuidado del hogar.
Bastantes de los libros, especialmente los de materias más teóricas, estaban organizados en preguntas y respuestas, como por ejemplo en esta Historia de España que hoy os traemos.