Desde los Sumerios hasta nuestros días la manera de medir el tiempo ha sido una preocupación para el hombre. Mayas, Babilonios, Egipcios, Griegos, Romanos... todos intentaron conseguir un calendario que pudiese ayudar para calcular la crecida de los ríos, el tiempo de cosechas, los días de celebración... En nuestros días, y gracias a Felipe II, nos regimos por el Calendario Gregoriano, aunque no siempre fue así y todo el mundo no lo adoptó al mismo tiempo, lo que dio lugar a anécdotas, curiosidades y situaciones diversas en nuestra historia más cercana.