Las batallas más grandes ocurren en nuestras mentes y corazones. Cuando seas tentado, o cuando caigas en tentación, busca la Palabra; allí Dios te hablará de Aquél que venció al diablo en tu lugar, de Aquél que te recordará que por Él has sido perdonado, de Aquél que te dará la fuerza para salir de tus tentaciones.