Solo Dios conoce nuestro futuro inmediato y el fin de nuestros días. Es sabio hacer planes con prudencia pero sin olvidar que somos como la hierba y cómo la flor del campo
Solo Dios conoce nuestro futuro inmediato y el fin de nuestros días. Es sabio hacer planes con prudencia pero sin olvidar que somos como la hierba y cómo la flor del campo