Independientemente de si lo crees o no, todos nosotros hemos recibido regalos y talentos para adecuadamente formar el cuerpo de Dios. Teniendo muy claro que no todos nosotros seremos unos msicos prodigios, hoy hablaremos sobre cmo estos dones y talentos pueden trabajar en conjunto para ser las Manos y Pies de Dios.